domingo, 12 de abril de 2009

CUERPO Y VEGETACIÓN, VIVENCIA Y REFERENTE
Análisis comparativo entre la propuesta personal y las referencias visuales

Por: Beatriz Sánchez Zurita
Instituto de Artes Plásticas, Universidad Veracruzana

El estudio de la figura humana es una parte fundamental de la enseñanza en las artes visuales, todo aspirante a artista, autodidacta o inscrito en alguna institución, aborda de manera ineludible su estudio, en su trayecto de profesionalización, cada alumno se inclina hacia ciertas temáticas, perfilando incluso tendencias y manejo de conceptos, también sucede que antes de ingresar a la enseñanza superior tengan predilección por uno o varios artistas, se identifican con su obra, en un inicio quisieran igualarlos, pero de manera natural finalmente son “ejemplos incitadores” o los toman como referencias visuales para desarrollar otros lenguajes y su propia creatividad.

Hay tres pautas visuales que considero importantes en mi desarrollo; el primero agrupa la obra de: Da Vinci, Miguel Ángel, Rembrandt, Van Gogh, Rodin, Klimt, Schiele y Freud; el segundo a Gilberto Aceves Navarro; y el tercero se orienta a mi propia experiencia visual.

El estudio de la figura humana fue el espacio de conocimiento mas importante en el inicio de mi profesionalización y que hasta la fecha prevalece; en este proceso hay una búsqueda del manejo de proporción, pero también como lo menciona Da Vinci (Zöllner 2005), “Cuando sabemos que la pintura abarca e incluye todas las cosas producidas por la naturaleza y todo cuanto se percibe con la vista […], pienso en el pobre maestro que sólo realiza bien una figura” (p110). Por ello, el ejercicio tenaz para profundizar e interpretar la figura humana supera una mera representación; la expresividad, así como las relaciones simbólicas que se puedan establecer, constituyen una parte fundamental de mi proceso. Esta posibilidad de conjugar forma, expresión y significado, ha sido el procedimiento conveniente e inagotable en mi desarrollo y también de muchos artistas que lo han utilizado por su misma capacidad ilimitada de asociaciones.

1. El cuerpo como estudio y expresión de la forma
El hecho de dibujar obras de otros artistas ha sido una dinámica establecida que consiste en seleccionar una obra de Da Vinci, Miguel Ángel, Rembrandt, Van Gogh, Rodin, Klimt, Schiele o Freud, que por lo regular es un desnudo, reproducirlo a partir de sus elementos formales realizando varios ejercicios gestuales, la idea es trabajar con una sola forma hasta lograr que se generen mis propias soluciones, ya sea dentro de lo formal o en el plano simbólico. La forma solo es el pretexto pero- ¿por que a partir de las obras de los artistas citados?; formalmente de Da Vinci, Rodin, Klimt y Schiele me ha interesado la gestualidad de la línea, en Miguel Ángel y Freud el volumen, en Rembrandt la composición, y en Van Gogh la pincelada. De igual manera, la obra escultórica de Miguel Ángel y Rodin me ha ofrecido la posibilidad de abordar la anatomía a través del plano tridimensional, pero de una fotografía (en la mayoría de los circunstancias), en este caso no hay líneas dibujada por sus autores, no hay un patrón a seguir, es mi percepción del volumen convertido a la línea y a la mancha “que se hunde, que sobresale”. Se trata no solo de examinar, traducir o simplemente describir un contorno, lo importante es ver el todo, en que parte unas manos ejercieron presión para hundir una masa, y en que otras se acumulo la materia para determinar un grosor. Lo significativo es que cada uno me ha revelado distintas y variadas maneras de abordar el volumen.

2. Forma y asociación
En la etapa de formación de un pintor regularmente nos acercamos o identificamos con determinados maestros; ya sea por su método de enseñanza, por que nos interesa su obra, por la amplitud de conocimiento que nos ofrece o por todas estas características que se conjugan, en ocasiones hasta nos volvemos sus discípulos e irremediablemente nuestro modo de pintar se asemeja al de ellos, y es decisivo en nuestro desarrollo profesional, en mi caso, ser discípula de Gilberto Aceves Navarro fue una experiencia determinante en mi formación. Se ha mencionado que el maestro Aceves ha formado a muchos artistas mediante su particular método de dibujo, por ahora sólo me enfocaré a uno de los aspectos que considero más significativos de acuerdo a mi perspectiva personal: la capacidad de asociación que una misma forma (imagen) puede generar. Los ejercicios de dibujo del Maestro Aceves son numerosos y muy diversos en cada sesión, en muchas ocasiones la idea era trabajar con una forma (por ejemplo un desnudo) por varias horas e incluso días; repetirlo una y otra vez, con línea, con mancha, en positivo, en negativo, ver y descifrar; hacer y reinterpretar, construir y deconstruir, -exprimirle las entrañas al modelo, de tal modo que, en este acto de saturación manen nuestras propias soluciones y asociaciones. La idea del Maestro es “provocar”, en su obra la constante de realizar series deriva de la selección de un personaje, que previamente ha dibujado por decenas, es la figura principal que transita a lo largo de todas las obras y en las cuales se percibe un acto constante y decisivo de encontrar. El volumen no es la luz y la sombra, el volumen es traducir o percibir lo que se hunde y lo que sobresale: en distintos niveles, en diversas áreas, que se contrae y que se expande. El volumen crece, se eleva, y poco a poco como ascendió, va menguando, empequeñece hasta perderse en el abismo de una epidermis.

Esta manera de trabajar, de apropiarse de una imagen, de profundizar en su significado, de pintar hasta saciarse del tema, es un modo de producción que a la fecha persiste, por ello la importancia de citarlo.

3. El cuerpo como soporte
El cuerpo, no solo es interesante en su forma, percepción y representación, sino también como un receptor de experiencias que en él se acumulan; desde que nacemos absorbemos diversos estímulos que a la vez nos sirven para comunicarnos. En esta primera etapa nuestro acercamiento al mundo es sensorial; el cuerpo, como recolector de imágenes, sonidos, olores, texturas y sabores nos ofrece un cúmulo interminable de vivencias que utilizamos como referentes visuales y simbólicos en el proceso creativo. Y es, en este sentido de asociaciones, especialmente con la naturaleza, que relaciono cuerpo y vegetación. El cuerpo tratado como una entidad donde cohabita lo humano y lo vegetal, como un gran rodillo girando a través de la vida y al que se le adhieren un sin fin de experiencias y sensaciones, que generan otros percepciones: el cuerpo y las plantas, el cuerpo y las semillas, el cuerpo y las hojas, el cuerpo y el agua, el cuerpo y las parteé del cuerpo, el cuerpo como soporte de sensaciones, el cuerpo como tierra, el cuerpo y los árboles, el cuerpo como retrato, el cuerpo y lo sólido, el cuerpo y lo frío, el cuerpo y lo muerto, el cuerpo y las huellas o el cuerpo rodando.

Mi cuerpo, traduce sensaciones en referente visuales que son inagotables y que en su proceso de asociación y selección es mi fuente documental mas utilizada.

Xalapa, Ver. abril de 2009


Referencias Bibliográficas

Zöllner, Frank (2005), Leonardo Da Vinci. Esbozos y dibujos, México: Océano.

No hay comentarios: